abril 21, 2020

No existe un tratamiento nutricional específico frente al COVID-19, pero sí está demostrado que las dietas ricas en ingredientes antioxidantes consiguen reforzar nuestro sistema inmunitario.

El confinamiento nos produce una modificación en los hábitos que también nos influye en nuestra forma de alimentarnos. Debemos reforzar nuestro sistema inmunitario para encontrarnos fuertes en estos días tan delicados.

Recomendaciones para una dieta en el confinamiento por el coronavirus

Recomendaciones generales:

  • Consumir frutas y hortalizas: Se recomienda que sean frescas y de temporada.
  • Mantenerse bien hidratados: Evitar las bebidas azucaradas, las energéticas y el café. Deben de tomarse al menos 1,8 litros diarios de líquidos. La leche y los zumos se consideran una buena fuente de hidratación. También las infusiones y los caldos son recomendables. Hay que garantizar esta ingesta incluso cuando no aparece la sensación de sed, algo frecuente en las personas mayores.
  • Cereales y legumbres: Es preferible el cereal de grano entero (integral), excluyendo las opciones refinadas, procesadas o azucaradas (bollería industrial).
  • Lácteos bajos en grasa: Al estar confinados nuestro gasto calórico es menor. Es mejor optar por bebidas lácteas desnatadas y no azucaradas.
  • Carnes y pescados: La carne y el pescado es muy importante en nuestra dieta. Pero debemos evitar las carnes grasas, embutidos y fiambres. Es preferible cocinar a la plancha.
  • Aceite de oliva, semillas y frutos secos: son una estupenda fuente de minerales, vitaminas y antioxidantes. Hay que consumirlos con moderación y siempre en crudo. Ni fritos, ni azucarados ni salados.

Debemos cocinar nuestra comida propia con ingredientes naturales. Evitando productos ya elaborados o precocinados.

Algunos alimentos que pueden ayudarnos:

  • Orégano. En su composición incluye sustancias antivirales. Puedes añadirlo a salsas, sofritos y ensaladas.
  • Regaliz. Una de las plantas antivíricas más específicas para combatir la gripe y la neumonía.
  • Jengibre. Algunos científicos comentan que ayuda a reducir la actividad antiviral y es antiinflamatorio. Es ideal para infusiones.
  • Ajo. Alimento antivírico por excelencia, su eficacia se ha probado en varias investigaciones profesionales. Para aprovechar al 100% sus propiedades se debe consumir crudo, pero si lo vas a cocinar, pícalo media hora antes para que conserve buena parte de sus propiedades después de ser cocinado.
  • Albahaca. Potencia el sistema inmune y ayuda a combatir infecciones virales, ya que aumenta significativamente los niveles de ciertas células que ayudan a nuestro cuerpo a defenderse y protegerse de las infecciones causadas por diferentes virus.

Al estar más tiempo en casa, esa sensación de hambre que sentimos, normalmente es un síntoma de ansiedad, no de hambre real.

Debemos intentar no tener productos perjudiciales para la salud, así no los consumimos. Y si no podemos evitar saciar esa sensación de hambre, consumir alguna verdura o fruta en lugar de dulces o alimentos salados.

Nuestra mente juega un papel importante, mantenernos entretenidos con tareas, actividades o deporte, nos pueden ayudar.

Isabel Tarifa
Trabajadora Social de Atencis.